Hoy más del 43% de la población penal cumple su condena en el medio libre. Esto convierte al Sistema Abierto de Gendarmería en el que más personas atiende, con más de 61 mil usuarios.
Entre 2012 y septiembre de 2017 los usuarios del Sistema Cerrado aumentaron en un 2%, pasando de 50 mil a 51 mil penados. En el mismo periodo el Sistema Abierto creció en un 32%, desde 46.100 hasta los 61.700 condenados.
Por otra parte, la dotación de delegados de Libertad Vigilada ha aumentado sólo un 2,8% anual desde 2016. Ese año había 445; en 2017 pasó a 454 y a junio de 2018 llegó a 469, según datos del personal a contrata y planta, obtenidos a través de Transparencia Activa de Gendarmería.
La abogada penalista de la Universidad Católica, que además capacita a los jueces para el uso de las penas sustitutivas, María Elena Santibáñez Torres, dice que desde que se implementó la Ley Nº 20.603 ha habido un incremento exponencial del cumplimiento de penas en libertad, lo que ha contribuido a descongestionar las cárceles. Sin embargo, cuenta que no existe consciencia de los magistrados sobre este colapso en el Sistema Abierto.
“En el último tiempo he tenido cuatro juicios orales. De esos, tres son por delitos graves de abusos sexuales y dos de ellos se fueron con penas sustitutivas”.
María Elena Santibañez, abogada penalista.
El juez del 13º Juzgado de Garantía de Santiago y vocero de la Asociación de Magistrados, Eduardo Gallardo, asegura que «francamente, ese no es mi problema. No voy a mandar a la cárcel a una persona porque en el medio libre no hay suficientes recursos y delegados que puedan hacer operar satisfactoriamente el sistema».
Los más afectados
Hay 39 C.R.S en Chile y las regiones más complejas son Arica y Parinacota, Valparaíso, Biobío y la Región Metropolitana. Por la cantidad de usuarios y las características criminales de su población, esta última es la que evidencia las mayores falencias y precariedades del sistema.
C.R.S Región Metropolitana
Fuente: Transparencia Activa – Mapa de elaboración propia.
Uno de los centros más perjudicados con el aumento de la población penal es el Santiago Sur II, en Puente Alto. Según la Unidad de Estadísticas de Gendarmería, en 2016 el establecimiento tenía una población de 1.293 penados. En 2017 aumentó a 1.625 y a junio de 2018 llegó a 1.824. Esto representa un crecimiento del 41% en los últimos dos años, considerando solo los condenados a Libertad Vigilada, Libertad Vigilada Intensiva y Libertad Vigilada en Adulto.
Santiago Sur II atiende las comunas de Buin, Paine, Calera de Tango, San Bernardo, Pirque, San José de Maipo, Puente Alto y La Pintana. Las dos últimas comunas son las más peligrosas de la zona sur de Santiago, según el Índice de Delincuencia realizado por la Fiscalía Metropolitana en 2017.
Otros centros han tenido un alza significativa en Libertad Vigilada Intensiva, pena que a diferencia de las otras, requiere una alta intervención de los profesionales. Por ejemplo, entre 2016 y 2018 el C.R.S Santiago Oriente aumentó un 53%, pasando de 488 a 905 casos. En el mismo periodo, Santiago Occidente tuvo un alza de 91%, de 411 penados a 786, según la Unidad de Estadísticas de la institución.
El ex subsecretario de Justicia y jefe de la División de Reinserción Social en 2014, Ignacio Suárez Eytel, comenta que “no hubo un estudio exhaustivo y previsor al momento de implementar la nueva ley y, por lo tanto, todos los cálculos que se hicieron se vieron sobrepasados”.
La jefa del Departamento del Sistema Abierto, Ana Rojas Guerrero, considera que no está en manos de Gendarmería controlar el flujo de entrada; cree que solo se puede aspirar a tener análisis de proyección de ingresos y en base a eso, solicitar los recursos correspondientes. “No puedo cerrar la llave y abrirla cuando corresponda (…) Respondo a una ley de ejecución de condena que dice cómo se debe proceder respecto de un tercero, que es el tribunal que establece el flujo de ingreso, y al cual no le puedo decir que no puedo aceptar a los usuarios”, asegura.
Con el acelerado y sostenido aumento de penados en el medio libre y la casi nula variación de delegados, los funcionarios de los C.R.S consideran que la cantidad de personas a su cargo supera con creces las posibilidades de hacer un trabajo focalizado. En muchos casos el estándar técnico ya no se cumple, y la actual legislación ni siquiera lo contempla.