Por Tomás Solís
El momento decisivo llegó. El martes 8 de noviembre era la fecha que tanto esperamos desde el momento en que fuimos seleccionados por la facultad para emprender este desafío.
El día comenzó a primera hora, 5 a.m. para ser exactos. A eso de las 5:40 ya estábamos el equipo comandado por Felipe (conformado por Coté, Fernanda, Isidora, Rosario y yo) listo para salir hacía una iglesia en las cercanías, asignada como local de votación.
Mientras nos acercábamos a la All Saint’s Church, la emoción era cada vez más grande. Los nervios también aparecían sobre todo cuando recordábamos la pauta de la noche anterior, en el cual se nos recalcó que no había margen de error.
Una vez comenzado el reporteo, se notaba una tensa calma. La gente, con muy buena disposición, nos concedía entrevistas a cargo de Coté, con Rosario en cámara. Por otro lado, teníamos a Fernanda, que al igual que durante todo el viaje, se lucía sacando fotos. La mayoría de la gente, en nuestro local de votación, acudió a votar en la mañana por lo que a mediodía hicimos el relevo en el hotel para que el equipo Myriam (Joaquín, Nicolás, Clara, Angela, y Francisca) partiera a su respectivo local de votación.
Durante la tarde, sólo incertidumbre. Una larga espera nos deparaba de salir a la calle, esta vez para saber quién sería el próximo presidente de EEUU. A las 7 de la tarde, una nueva aventura comenzaba. Todos vestidos formales, nos subíamos a la camioneta con destino a Washington DC. Primera parada, United We Dream, latinos indocumentados a favor de Clinton. Luego, a la fiesta de Voto Latino. Fue allí cuando comenzaban las primeras sorpresas y se escuchaba a la gente conversar entre ellos con miedo y ansiedad por lo que podría pasar. La gran sorpresa, Florida, donde triunfó Trump. En vista de que la balanza se cargaba hacía el lado del magnate, optamos por partir a las afueras de su hotel en DC.
Fuera del hotel, distintos medios y simpatizantes se hacían presentes en la antesala de lo que sería una elección histórica. En un momento determinado, partimos rumbo a la Casa Blanca, al parecer el Presidente estaría definido. Una vez ahí, a tan sólo un minuto de haber llegado, se da la gran noticia, Donald Trump, quién fue duramente criticado (y probablemente también lo será) es el nuevo Presidente de los Estados Unidos de América.
Atónitos y sin creerlo volvimos al hotel, tremendamente agotados, pero con la sensación de haber vivido un día histórico tanto como nosotros para el mundo, convencidos de que todo el trabajo previo no fue en vano.
Al parecer, América volverá a ser grande otra vez…
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Día 0, por María José Álvarez
Día 1, por Clara Bengolea
Día 2, por Ángela Bielefeldt
Día 3, por Nicolás Gacitúa
Día 4, por Rosario González
Día 5, por Joaquín Isla
Día 6, por Tomás Solís
Día 6, por Francisca Menzel
Día 7, por Isidora Spencer
Día 8, por Fernanda Ulloa
