Por Francisca Menzel
A las cinco de la mañana sonaron los despertadores para el día más esperado de este viaje: el día de las elecciones presidenciales.
Previa reunión de pauta la noche anterior, acordamos dividirnos en dos grupos con turnos de reporteo diferentes. El primero de ellos se dispuso a comenzar su aventura a las seis de la mañana en un local de votación. Mi grupo lo hizo a las 10, donde fuimos a colegio Old Bridge Elementary School, para percibir el ambiente, el cual se desarrolló en plena tranquilidad y orden.
La acción comenzó cuando se realizaron los cambios de turno, organizados todos, se le dio inicio a los procesos de edición y redacción del material que debía estar publicado lo antes posible en nuestro sitio web. Gracias al compañerismo y el trabajo en equipo se pudo llegar a puerto: videos y notas informativas subidas a tiempo.
Luego de un break de dos horas, a las 6 de la tarde nos reunimos con nuestras mejores pintas para asistir a la saturada agenda que teníamos preparada para esta noche. Puntuales todos nos subimos a la camioneta arrendada por los profesores que tenía capacidad para 8 personas. Pero donde caben 8, caben 12…
Guiados el profesor Gálvez manejando en las calles de Washington D.C, la primera parada fue «United We Dream», una organización sin fines de lucro compuesta por latinos residentes en Estados Unidos. Bajo un ambiente familiar y sumamente generoso vimos la transmisión en vivo del conteo de votos, acompañados de comida y gritos por las victorias de Hillary Clinton en distintos estados. Luego, fue turno de la «Election Watch Party», desarrollada en un piso con todo el estilo norteamericano, donde una pantalla gigante era vista por un centenar de asistentes vestidos para celebrar la posible victoria de Clinton. El ambiente fue de suma tensión, apuestas y proyecciones de quién sería el próximo Presidente(a).
Eran las 11 de la noche y la ansiedad aumentaba. “I need a drink, I need a drink”, se escuchaba por el corredor donde estaban los asistentes. La espera fue larga, nuestros cuerpos cansados pedían estar en cama, pero la adrenalina y la ansiedad de saber quién sería el nuevo Presidente(a) nos mantenía en pie.
Ante el panorama vivido por los resultados que estaba arrojando el conteo de votos, y predispuestos para el final, nos dirigimos al Trump International Hotel para recoger reacciones. Apostados a las afueras de este lugar, hablamos con residentes y periodistas que estaban atentos a lo que sucediera. Entre la espera de los estados que faltaban por contar, el encantador periodista Q Mccray de la cadena ABC 7, nos dio una clase magistral de cómo debía ser un despacho: “Cuenten la noticia como si se lo estuvieran diciendo a un amigo. Relájense, no suenen tan reporteros “, confesó.
Pasado un rato partimos a las celebraciones que ocurrirían a las afueras de la Casa Blanca: a las afueras estaban aportados partidarios de Donald Trump celebrando la reciente confirmación del triunfo del candidato en Pensilvania, uno de los estados claves. Ya estaba todo dicho: Donald J. Trump se convertiría en el nuevo Presidente de los Estados Unidos.
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Día 0, por María José Álvarez
Día 1, por Clara Bengolea
Día 2, por Ángela Bielefeldt
Día 3, por Nicolás Gacitúa
Día 4, por Rosario González
Día 5, por Joaquín Isla
Día 6, por Tomás Solís
Día 6, por Francisca Menzel
Día 7, por Isidora Spencer
Día 8, por Fernanda Ulloa
